OPINION DEL FRATE EN MATERIA DE EVALUACION DOCENTE
La Evaluación es un proceso que se considera siempre en la función docente y si los alumnos son evaluados con los parámetros conocidos, es lógico que ello también ocurra con el personal docente, pero con instrumentos adecuados y conocidos por quienes serán evaluados.
Hasta la promulgación del Estatuto Docente, en Julio del año 1991, ésta era considerada sólo como un antecedente positivo en la concursabilidad para optar a niveles o funciones superiores, en cuyo caso se ingresaba a Cursos de Formación, para Directores, Orientadores, Profesores Guías, etc.
A partir de 1991, se consagra la Evaluación, con la característica de Calificación, lo que estaba consignado en los Artículos 18º y 50º de la Ley 19.070.
Allí comenzó la gran tarea del Gremio, la de cambiar el Concepto de Calificaciones por el de “ Evaluación Formativa “, fue una dura lucha que se enfrentó a los Gobiernos de Concertación.
El Colegio reclamaba que se expresara en el contexto estatutario el que el magisterio debía someterse a un proceso de calificaciones que mediría:
a) la responsabilidad
b) el perfeccionamiento realizado
c) calidad en el desempeño profesional
d) méritos excepcionales
Aun cuando se señala que las calificaciones se medirían de manera objetiva, ellas no indicaban quien y de que manera se llevaría a efecto tal calificación y que consecuencias se tendría si el resultado de tal proceso hecho en forma autoritaria le era adverso al docente, razón por lo que se mantuvo el objetivo de la lucha, de cambiar al calificación por una Evaluación Formativa.
Luego de NUEVE años de insistencia del Gremio se logró que se construyeran las bases para que el magisterio fuera, por fin, sometido a un Proceso de Evaluación Formativo. Se elaboraron los instrumentos, se aprobó por Ley de la República y luego se envió el reglamento, que fue sometido a revisiones hasta que se obtuvo uno que conformara al Colegio de Profesores.
Luego de tres años continuos un docente que es evaluado como INSATISFACTORIO, debería abandonar la docencia y se le pagaría una indemnización, que ningún otro servicio público la tiene. Los dos primeros años el profesor o la profesora realizan actividades de refuerzo profesional y pueden abandonar la sala de clases para efectuar únicamente REFORZAMIENTO PROFESIONAL.
Estos motivos han hecho que el FRATE apoye y respalde el Proceso de Evaluación Docente, por ser un PROCESO DE EVALUACION DOCENTE FORMATIVO, ante el cual no podemos aparecer como un Gremio poco serio, que para iniciar trámites de cambio lo hace modificando el estatuto, ello se logra tal como lo pide el Gremio y luego de hecha la modificación aparecemos pidiendo otras cosas que nunca se habían mencionado.
La CARRERA PROFESIONAL DOCENTE, de la cual no tenemos ni el modelo que vamos a proponer, no apareció nunca hasta el año recién pasado, en que el candidato Presidencial del JUNTOS PODEMOS, colocó en su plataforma electoral, el no a la Evaluación Docente, hizo que comunistas y humanistas levantarán las banderas de la no evaluación y estuvieron en contra de lo que había conseguido el Gremio luego de 9 años de intensas conversaciones con la autoridad.
Luego levantaron la idea de hacer voluntario el Proceso, situación que realmente pretendía distorsionar el acuerdo a que se había llegado con la autoridad del Ministerio de Educación.
Pretendieron también suspender el Proceso en Marcha, no lo lograron.
Se ha insistido majaderamente en las últimas Asambleas Nacionales, desde el año 2003 y en ellas una clara y amplia mayoría ha reiterado su aprobación al Proceso de Evaluación Docente.
Se sigue intentando con consultas ilegítimas, desconocer acuerdos de nuestras Asambleas Nacionales, única y exclusivamente por un imperativo de orden político, realizadas sin padrón conocido y sin escrutinios públicos, falseando los resultados. Donde para elegir dirigentes sufragan 8.000 colegas, en las consultas se hace aparecer a 14 o 15.000.
Lo ocurrido con 5000 profesores a nivel nacional, a los cuales se les aplicó el Artículo 36 de la ley 20.079, de reajuste al sector público, publicada en el Diario Oficial con fecha 30 de Noviembre de 2005 y a los cuales se les castiga sin derecho a la indemnización, ello seguirá sin variación es en la medida que continúen con la actitud de no evaluarse.
Quienes indujeron a parte del Magisterio a no evaluarse no han hecho nada en su defensa, ni siquiera lo han intentado y presionan para que el Directorio Nacional ejerza acciones para liberarnos de lo que indica el artículo 36º, se niegan a asumir la responsabilidad de la mala inducción que efectuaron con los profesores al llamarlos a deconocer el proceso de evaluación.
Sin embargo, el Colegio ha presentado una reclamación a la Contraloría General, sobre la no aplicación de la retroactividad en este marco, al haberse aprobado la ley después de realizada la evaluación docente. Lo que todavía no se ha resuelto, al respecto intuimos que se espera el resultado de la evaluación en el presente año y se verá si hay o no renuentes al proceso, pues si se repite lo del año anterior, resulta fácil colegir que todo continuará sin variaciones y los docentes que fueron sancionados seguirán padeciendo los errores de otros.
También se ha conversado la situación creada a los Colegas con el Ministro de Educación y se está a la espera de su respuesta.
Tenemos Ley y el Reglamento respectivo, por ello no hay por donde liberarse de la Evaluación Docente.
La Evaluación de Desempeño Profesional se lleva a cabo en todas las reparticiones Públicas del país, en el Programa Nacional de Mejoramiento Profesional de la Administración del Estado..
EL colegio ha aprobado la presentación a la Comisión Tripartita en la que participan Ministerio de Educación, las Municipalidades y el Colegio de Profesores, una serie de propuestas para simplificar, perfeccionar y mejorar el Sistema de Evaluación Docente, de modo que en el Proceso 2006 habrá modificaciones que harán que el proceso se facilite más al profesorado, se está solicitando que los Alcaldes acepten eximir de la Evaluación a los docentes que se encuentren a tres años de su edad para jubilar, siempre que acepten el compromiso de retiro al cabo de los tres años; también se ha pedido otorgar tiempo de las horas para actividades no lectivas y que sean dedicadas al proceso evaluador.
El Colegio de Profesores es una institución gremial de prestigio y que toma decisiones con seriedad, por lo que no puede ser parte de acuerdos que trasgredan su actuar de siempre, en el marco de acatar lo que ha sido acordado con otras entidades de igual prestigio y solvencia y no puede poner en riesgo su credibilidad pública.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home